
Hay momentos en los que se te acelera todo. Estás en el medio de un día normal y, de repente, la cabeza empieza a correr, el cuerpo se tensa, y se te hace difícil elegir con calma qué hacer primero.
En esos momentos, hago algo corto para bajar un cambio. Con eso muchas veces alcanza para recuperar un poco de aire y volver a un lugar más claro.
Esta es una secuencia de 90 segundos. Son tres tramos de 30. Simple y repetible.
1) 30 segundos - Exhalación larga + afloje
Poné una mano en el pecho o en el abdomen.
Exhalá largo tres veces, como si soplaras suave.
Mientras exhalás, aflojá la mandíbula y bajá los hombros.
2) 30 segundos - Volver al entorno
Mirás alrededor y nombrás (mentalmente o en voz baja):
3 cosas que ves
2 cosas que escuchás
1 sensación del cuerpo (pies en el piso, espalda en la silla, temperatura)
3) 30 segundos - Una cosa concreta
Elegí una frase y completala:
“Ahora hago una cosa: ________.”
“En 10 minutos hago: ________.”
Que sea algo chico y posible hoy: anotar tres pendientes, mandar un mensaje, tomar agua, caminar dos minutos, ordenar una cosa mínima. Con una acción concreta, la cabeza suele bajar un poco el volumen.
Si te pasa en medio de gente, lo podés hacer sin que se note: exhalás, mirás tres puntos del lugar, sentís los pies en el piso, y elegís una acción chica para después de ese momento.
Que la cabeza se acelere va a pasar. La diferencia está en tener una forma corta de volver al cuerpo y al presente, sin pelearte con lo que sentís. Con 90 segundos muchas veces alcanza para recuperar criterio y seguir.
Invitación a la acción
Si querés trabajar esto con acompañamiento y transformarlo en hábitos sostenibles y decisiones claras, en Acción Efectiva Consciente (AEC) hago procesos 1:1. Escribime por WhatsApp.
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